Estimada y lastimada banda borracha, contribuyendo a esta generosa “nueva gramática” quiero colaborar con dos nuevos alimentos que seguramente ya pueden encontrar en cualquier tiendita de la esquina, en perfecto español serían emparedados pero… ¿por qué no agringar todo y además mal escrito?, el primero en un volante abandonado como muchos mas en la puerta de la casa, el segundo apareció mágicamente ante mi vista cuando circulaba por el centro histérico, saludos desde Puebla.

