Ver errores ortográficos es común. Observarlos en letreros hechos a mano, es algo que parece natural. Incluso que estén en anuncios de empresas privadas puede ser perdonable, ya que su finalidad es vender, no mostrar cultura. Pero el ver palabras con letras cambiadas en una entidad gubernamental o paraestatal, es algo grotesco.
Esta imagen es de una gasolinería de PEMEX, ubicada en la carretera libre de Mexicali, Baja California hacia San Felipe. Espero ver que hayan corregido el error la próxima vez que vaya a Mexicali.
